9 mar. 2015

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Roscos

No, no me he fugado, aunque lo parezca. Aunque sin teléfono móvil, sin publicar, casi desaparecida...... Y es que esta obra va a terminar conmigo!! Por eso vuelvo con dulce... con dulces de Cuaresma.

¿No os ha pasado alguna vez que tenéis un sabor en vuestro recuerdo que luego no volvéis a encontrar? Eso me ha pasado a mi durante muchos años. Aquellos roscos, que hacía el panadero de mi pueblo, solo durante la Cuaresma, aquel sabor que se perdió cuando nos vinimos de alli...... Durante muchos años los he buscado, sin un resultado aceptable, hasta que este año, mi madre me ha pasado esta receta que ella misma ha retocado.

Roscos de Semana Santa



































Quizás, por ponerle alguna pega, que nosotras somos mucho de eso, los míos están un poco más blandos que aquellos que comía, intuyo que les sobra levadura que es lo que les hace que se agrieten al cocer, y estén un poco más esponjosos que aquellos duros que yo recordaba, pero sin duda es el sabor que buscaba.

Ingredientes:
40 gramos de aceite de oliva suave ( siempre mejor que de semillas, pero los dos son igual de válidos, vosotros decidís)
3 clavos de olor
1 cucharada sopera de anís en grano
2 huevos medianos
15 gramos de miel
150 gramos de azúcar
6 gramos de levadura para bizcochos
6 gramos de canela en polvo
325 gramos de harina ( 350 si los huevos son grandes)
La ralladura de la piel de un limón mediano

Además necesitamos el horno precalentado a 175 grados con aire ( 185 sin aire), un cazo para aromatizar el  aceite, un colador,una cuchara de palo,  ( o una amasadora) un peso, un batidor manual, un cuenco, una hoja de papel de hornear, una bandeja de horno.


Preparación:
Primero aromatizaremos el aceite poniéndolo a calentar a fuego bajo con los clavos y con la cucharada sopera de anís en grano, durante unos 15 minutos con cuidado de que las semillas no se quemen. Apartamos del fuego, y dejaremos enfriar el aceite junto con las semillas. Una vez que esté frío lo colaremos, desechando las semillas.

Cernir la harina, y reservar.

En el cuenco, poner los huevos ligeramente batidos, el azúcar, el aceite colado, la canela en polvo y la ralladura del limón. Remover, para que se integren. Después poner la harina y remover para unir.
Quedará una masa arenosa y dura, que volcaremos en la mesa y amasaremos durante un par de minutos, hasta que  veamos que está todo bien unido.  Dejaremos relajar la masa un par de minutos y haremos doce partes, doce bolas iguales.

Roscos de miel

Para que nos queden todos los roscos de mismo tamaño, y se horneen todos por igual, haremos un churro con cada una de las doce bolas, todos de la misma largura. Para luego cerrarlos presionando un poco.

Los pondremos sobre el papel de horno que habremos colocado sobre la bandeja, y llevaremos al horno precalentado ( de 5 posiciones, los pondremos en la segunda) durante 15 minutos, hasta que estén dorados.

Sacar y dejar enfriar. Cuidado que cuando salen del horno además de calientes, quedan muy blandos, solo hay que esperar a que enfríen para que endurezcan.

9 comentarios:

  1. Hola Bego! No hay nada como recuperar esos sabores que uno creía perdidos, sin duda ha sido toda una alegría para tí reencontrarte con estos dulces llenos de nostalgia. Se ven muy tentadores!! besitos

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  2. Bego cuando vuelves a encontrar una receta con el sabor que tenemos en nuestra memoria es sublime, la felicidad completa.Estoy seguro que estas rosquillas estan divinas y aromaticas.
    Bss

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  3. ¡Qué maravilla de roscos! A mí también me ocurre que a veces me acuerdo de algunos dulces que comía de pequeña de los que recuerdo perfectamente su sabor pero que ahora soy capaz de encontrar.

    Me alegro mucho de que al fin hayas encontrado el sabor que tanto has buscado. La pinta de estos roscos es maravillosa


    ¡Besos mil!
    http://losdulcessecretosdecuca.blogspot.com.es/

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  4. Pues no sé si serán iguales a los de tu pueblo pero a mi me parecen ideales, si es que no se puede decir que no a un buen rosco, y aunque es algo que no forma parte de mi infancia me encantan, cuando la tía de mi marido hace yo estoy muy feliz, jajaja
    Un besito guapa

    Ánimo con esa obra!!!!

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  5. Te hacia de menos, hay veces que estamos muy liadas jajaja por diferentes formas y si son obras ya ni te cuento.Poco a poco y luego te alegras.Te quedaron muy ricos y sobre todo sanos.Bsss y buenas tardes.

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  6. Si es que lo que comimos en la infancia marca y mucho. Me encantan estos dulces tradicionales, qué bien haber encontrado la receta. Besos

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  7. Halaaaaaaaa!,y luego me quejaré de que no adelgazo, pero si es que me tientas. A pendientes urgentes van

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  8. Que rollo lo del telefono, espero que se solucione pronto!- Que roscas más buenas, como las de antes, para ser acompañadas de un vaso de leche, a mi me gustaban así! Besotes

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  9. Tu blog me encantó!
    Dime, le pones semillas de anís o ajonjolí a tu receta de roscos... O las dos?

    Gracias!

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