Como habreis notado, hace unos meses me uní a The Daring Baker, y buceando entre sus retos atrasados encontré este que me apasiona.
Desde que hace unos 10 años estuve en centro europa este postre me trae de cabeza, creo que estaría toda la vida comiendo. He tenido posibilidad de tomarlo, pero siempre haciendolo con hojaldre, no me atrevía con la masa, pero a estas alturas, me tiré a la piscina, y os aseguro que no me arrepiento.
Es una masa fácil, y manejable, aunque al principio parece que no.
En la receta en la que me he basado, os dejo en enlace aquí, indica que hay que estirar la masa con un rodillo, aunque para mi fue muchísimo más fácil estirarla con las manos, sobre el paño de lino límpio, que luego me sirvió para enrollarlo.
Appel Strudel ( de “Kaffeehaus – Exquisite Desserts from the Classic Cafés of Vienna, Budapest and Prague” by Rick Rodgers )
Ingredientes
Para la masa
200 grs de harina
Una pizca de sal
105 ml de agua
30 ml de aceite de girasol
5 ml de vinagre de manzana
Para el relleno
75 grs de mantequilla sin sal
300 grs de manzana golden cortada a trocitos
50 grs de pasas
75 grs de azúcar moreno
1 cucharada de canela en polvo
Preparación:
Del relleno:
Calentar la mantequilla y saltear en ella los cubos de manzana, añadir las pasas, la cucharada de canela, y el azúcar moreno.
Reservar y dejar enfriar.
De la masa:
En el bol de la Kitchen Aid, poner por la harina, el aceite, el vinagre, la sal y el aguar. Amasar a velocidad 2 durante 3 minutos.
Sacar y amasar a mano 2 minutos más.
Dejar reposar en un cuenco, previamente aceitado, entre 30 y 90 minutos. La mía creo que estuvo casi 2 horas y quedó muy manejable.
Sobre un paño limpio, cubierto de harina, extender la masa, hasta que quede transparente ( mientas más fina esté más crujiente quedará luego al comer). Recortar un cuadrado y pincelar generosamente con mantequilla.
Extender el relleno, y con ayuda del paño empezar a envolver.
Pincelar con mantequilla antes de llevar al horno precalentado a 200 grados durante 20 minutos o hasta que esté dorada.
Al sacar, volver a pincelar con mantequilla y cubrir con azúcar glas y canela.
Solo os puedo decir que me quedó relleno, y que lo he preparado 3 veces más en pocos días y, si frío está bueno, templado, ni os lo imagináis, tenéis que probarlo.





