3 jul. 2015

Ensalada verde con brevas, queso azul y anacardos.

" De higos a brevas y de coles a pepino"

Siempre siempre, tengo que tirar de este refrán para recordar si los primeros frutos de la higuera son higos o brevas. No tengo remedio. Solemos, con bastante frecuencia, confundirlos, aunque para nada son lo mismo. Las brevas crecen en la parte de la rama que el año anterior dio higos y que carecen de hojas, los higos sin embargo, crecen en la parte de la rama nueva, cargada de hojas, y habrá que esperar hasta agosto para obtener los primeros. Botánicamente hablando, los higos no son frutos, sino una infrutescencia , o conjunto de frutos.

Por tanto las brevas son las primeras de la temporada, ¿las esperáis como yo con los brazos abiertos?

Ensalada verde con brevas queso de cabrales y anacardos

Os tengo que confesar que el verde nunca ha sido mi color, no solo para vestirme, sino tampoco para comer. Y es que hasta hace unos años no he descubierto lo gratificante que es tomar una buena ensalada como esta, llena de matices, donde el dulce de la fruta, el toque picante de la rúcula, el salado del queso, el crujiente de los anacardos, te llenan la boca en cada bocado.

No puedo evitarlo, cada vez que como brevas me transporto a aquellas tardes de verano, debajo de la higuera, subida a las ramas más bajas, tratando de alcanzar las más maduras, las mas vistosas, las más bonitas...... ¿Vosotros habéis tenido esa oportunidad alguna vez?


Ingredientes
Rúcula y brotes de berros
2 brevas negras
50 gramos de queso de cabrales
50 gramos de anacardos
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de vino de jerez
Sal ( pero con mucho cuidado)

Además necesitamos un escurridor, un cuchillo bien afilado, un plato, y un tenedor para tomar.

Ensalada de brevas con queso y anacardos



Preparación

La parte más importante de la preparación de esta receta es sin duda la compra: encontrar brevas bien frescas y en buen estado  es cuestión de suerte muchas veces, y de la hora a la que vayamos a la frutería.

Encontrar brotes de berros o rúcula, ha dejado de ser exclusivo para los mejores restaurantes, afortunadamente para nosotros.

Lavaremos bien las verduras, escurriendo perfectamente, para evitar exceso de agua en el plato. ¿Habéis comprado una "centrifugadora de verduras", entonces, justo ahora es el momento de sacarla y darle uso.

Una vez bien escurridas, las dispondremos en el plato, colocando encina las brevas cortadas a cuartos, dejando caer las migas de queso, y los anacardos ( más o menos enteros, según os apetezca)

Unas gotas de aceite, unas gotas de vinagre, et voilà!!



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1 jul. 2015

"Magnums caseros" de avellanas y caramelo con cobertura de chocolate.

"Magnums caseros" de avellanas con caramelo y cobertura de chocolate negro. Ahí queda eso.

Si el nombre es largo, las más de ochocientas palabras que he escrito para detallaros la receta no se quedan atrás!! Pero por favor, no os asustéis. Ni es una receta larga, ni es complicada. Tan solo he tratado de ser lo más detallista posible para que no tengáis ni una sola duda, ni un solo problema cuando la preparéis.

Han salido 4 piezas (bueno si, ha quedado un poco de helado, pero lo justo para ir probándolo) y en casa no paran de repetir que cuando van a tener más………

Las fotos, son otro cantar… pero a 40º solo había posibilidad de fotografiar con la cámara y con el helado en la mano. Y eso si, recompensa por cada disparo……..



Ingredientes
360 ml de nata para montar
120 ml de leche semidesnatada
86 gramos de azúcar
2 yemas pequeñas
1 pizca de sal
2 cucharadas de pasta de avellana italiana

100 gramos de chocolate al 70%

6 cucharadas soperas de azúcar
100  ml de nata al 35% de materia grasa



Además necesitamos, unas varillas manuales, un cazo, un colador pequeño (opcional) un recipiente hermético con capacidad para 1 litro, una cuchara sopera, una cuchara pequeña, una espátula pequeña,  un cazo grande, otro pequeño (antiadherente a ser posible), un cuenco apto para el microondas,  moldes para helados clásicos, 4 palos, un pincel, 

Preparamos el helado:

Para preparar el helado, tan solo tenemos que por un lado: separar las yemas de las claras ( reservar estas últimas). Poner en un cuenco las yemas y el azúcar y batirlas hasta que cambien de color.

Pondremos la leche, la nata, la pasta y la sal en un cuenco y llevaremos a ebullición. Cuando estén a punto de hervir, con la cuchara, y sin dejar de remover la mezcla de yemas y azúcar, iremos incorporando poco a poco el líquido caliente, MUY IMPORTANTE, sin dejar de remover y poco a poco para las temperaturas de homogeneicen y las yemas no cuajen. ( si comprobamos que nos ha quedado algún grumo de pasta de avellanas, lo pasaremos por la batidora un minuto y listo)


Cuando tengamos todo el líquido integrado en las yemas, pasaremos la mezcla por el colador (no es imprescindible) y pondremos a fuego suave, sin dejar de remover, para que el calor se reparta de manera uniforme, hasta que tengamos la consistencia de unas natillas.
Lo pondremos en nuestro recipiente hermético con tapadera, lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente y luego lo llevaremos a la nevera para que enfríe bien.
Es el momento de hacer el caramelo.
Pondremos a calentar la nata en un recipiente apto para microondas. no hace falta que hierva, pero si que esté bien caliente.

En un cazo antiadherente, a fuego suave-medio pondremos las 6 cucharadas de azúcar, con mucha paciencia, hasta que veamos que se licua y va tomando color dorado. MUCHÍSIMO CUIDADO, las quemaduras x azúcar son las peores que encontramos en la cocina. Así que procurad que no haya niños cerca, y usad recipientes lo bastante amplios como para no  quemaros.

Cuando el azúcar tome el tono dorado que más nos guste (cuidado que se quema en pocos segundos) la retiraremos del fuego, y añadiremos la nata caliente (así el contraste de temperaturas es más leve) poco a poco y tratando de remover.

Cuidado porque la mezcla dobla volumen y es muy fácil que salpique.

Cuando tengamos los dos componentes bien unidos, los volveremos a poner al fuego para que se integren bien, sin dejar de remover. Llevar a un frasco de cristal, y dejar enfriar.

Ya solo nos queda el montaje, que haremos por fases.
Derretiremos el chocolate en el recipiente para microondas, de 30 en 30 segundos, con la temperatura más baja, y con el pincel pintaremos generosamente toda la superficie. 
Llevaremos a la nevera para que cuaje bien. 
Pondremos el helado en la heladera siguiendo las instrucciones del fabricante.

Sacaremos los moldes, y repasaremos con chocolate si fuese necesario. Debemos cubrir bien toda la superficie con una capa ni demasiado gruesa ni demasiado fina.

Con ayuda de una cucharilla extenderemos el caramelo, en cada uno de los huecos. Y llevaremos al congelador ( este paso es importante. Al llevar el caramelo al congelador, su consistencia pasará a ser mucho más densa, y luego será mucho más fácil repartir el helado sobre él)

Cuando el helado tenga la consistencia adecuada, con ayuda de una cuchara grande lo extenderemos en los moldes. Trataremos de no llenarlos hasta arriba del todo (tenemos que extender otra fina capa de caramelo y cerrar con chocolate) y lo llevaremos al congelador un mínimo de 4 horas, para que asiente bien.


Pasado el tiempo, extenderemos el caramelo restante, volveremos a calentar el chocolate  con ayuda del pincel y de una espátula ( para eso hay que ser muy mañoso, a mi por ejemplo no me dio tiempo) dejarlo lo más liso posible.
Llevar a la nevera, para que cuaje bien el chocolate, y a COMER!!!!!




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22 jun. 2015

Albóndigas de pollo al Rash El Hanout

Albóndigas de pollo al Rash El Hanout!! Desde que probé esta especia, no he podido dejar de usarla. Con verduras, con pescado, con carne. En mis hamburguesas no falta, y ahora en estas albóndigas...... os puedo asegurar que desde que las descubrí se han vuelto un clásico en mi cocina. Además son tan versátiles...... se pueden preparar con arroz, con patatas asadas, con verduras..... 

En fin, que no soy capaz de alabarlas, así que mejor os dejo con la receta.


Ingredientes
1 kilos de contramuslos de pollo picados
2 huevos pequeños
1 cebolla pequeña finamente picada
2 cucharadas soperas de leche
Pimienta negra recién molida
Sal
Rash El Hanout
Un hoja de laurel
Agua
Aceite de oliva virgen
1/2 cucharadita de maicena (opcional)

Además necesitamos un cuenco grande, dos cucharas, una tabla para cortar, un cuchillo, dos bandejas ( o dos platos) una sartén, una cacerola baja y amplia, una tapadera, una pinza para la fritura, papel de cocina.


Preparación
En mi caso, y como mi carnicero es de plena confianza, les compro la carne de pollo picada. Me consta que tienen una máquina destinada solo a eso. Suelo comprar contramuslos porque son más jugosos que la pechuga, aunque eso irá en función de vuestros gustos.
Una vez la carne lista, la pondremos en un cuenco, y añadiremos la sal, la pimienta recién molida, 2 cucharaditas de café de nuestra especia estrella RAHS EL HANOUT, y dejaremos reposar.
Mientras picamos finamente la cebolla, la añadimos junto con los huevos y la leche y amasamos bien.

Pondremos a calentar aceite de oliva ( yo suelo usar una sartén pequeña) para freír nuestras albóndigas. Yo siempre las hago pequeñas, una manía mas, y siempre las frío hasta que están bien bien doradas, para que luego la salsa quede de un bonito color.

Con una cuchara grande, tomaremos porciones de masa, y les daremos forma redonda, retirando el exceso de harina haciéndolas girar entre nuestros dedos.

Las sacaremos a un plato, con papel de cocina, para retirar el exceso de aceite.
Pondremos mientras, la cacerola con agua ( entre dos y tres dedos de altura) con dos cucharadas de especias, sal y la hoja de laurel, a hervir.

Cuando el agua comience a hervir, añadimos las albóndigas, y 2 cucharadas soperas del aceite de la fritura, y las dejaremos cocer durante unos 20 minutos.

Si nos ha quedado la salsa demasiado líquida, cogeremos 1/2 cucharadita de maicena, la mezclaremos con un poco de agua, para diluirla y la añadiremos a la cacerola ( dejándola cocer unos minutos para evitar que sepa a harina) 
Servir.



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15 jun. 2015

Tarta Helada Selva Negra, black Forest Ice Cream, Glace de Gâteau de la Forêt-Noire

Tarta Helada Selva Negra, Black Forest Ice Cream, Glace de gâteau de la Forêt-Noire, o en el idioma que queráis nombrarla.

No me quiero extender mucho, porque ya la explicación de la receta es larga, pero de antemano os garantizo que es de éxito. En casa no duró la tarde entera, No llegó al postre de la cena.

No os asustéis por la larga redacción, que más que una receta larga y difícil, es una receta que cuenta con 3 elaboraciones distintas, que se pueden compaginar perfectamente, y de forma que el tiempo os cunde.

Solo me queda que me contéis que os parece, porque a nosotros nos encantó.

Ingredientes
Para el helado
360 ml de nata para montar
120 ml de leche semidesnatada
86 gramos de azúcar
2 yemas de huevo
1 pizca de sal
Un poco de pasta de vainilla ( opcional)

Para el bizcocho de chocolate
2 huevos pequeños
62 gramos de azúcar
50 gramos de harina
12 gramos de cacao en polvo

Para las cerezas en almíbar
250 gramos de cerezas
75 gramos de azúcar
Zumo de medio limón

Además necesitamos un cazo, un cuenco grande y uno mediano, una lengua de gato, una varillas manuales, el horno precalentado a 180º,  un molde cuadrado de 15 x15, mantequilla y harina para encamisar el molde,  una rejilla para enfriar bizcocho, un palo de brocheta, un colador, una batidora ( opcional), una heladera (opcional), un pincel, una cuchara de madera, un recipiente para llevar el mix del helado a la nevera, film transparente, un bote de crista limpio, una cañita ( para quitar el hueso a las cerezas), papel de cocina. Un recipiente metálico rectangular cubierto de film, un rallador, chocolate al 70% para decorar.

Preparación:
Esta tarta requiere una preparación en dos partes. Mejor expresado, en dos días, o si queréis apurar bien el tiempo, por la mañana temprano y la otra por la noche.

Preparación del helado
En un cazo pondremos la leche a calentar, junto con la nata y la sal. Mantendremos a fuego suave justo hasta que empiece a hervir, y apartamos.
En uno de los cuencos, batiremos las yemas con el azúcar, hasta que cambien de color. Y sin dejar de remover, iremos añadiendo poco a poco cucharadas de la mezcla de leche y nata calientes. Con mucho cuidado, para que las yemas no se corten. Iremos incorporando todo el líquido sin dejar de remover.

Pasaremos por el colador, y verteremos en el cazo, para poner toda la mezcla a calentar, a fuego suave hasta que espese. Retiraremos y colocaremos en un recipiente, para enfriar a temperatura ambiente y luego al frigorífico, hasta que vayamos a mantecar.



Prepararemos el bizcocho de chocolate.

Encenderemos el horno a 180 gramos
Batiremos los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su tamaño. Comenzaremos a velocidad baja, incrementándola poco a poco para que la mezcla se airee bien.

Con un tamizador ( o colador grande) tamizaremos la harina con el cacao en un cuenco, y la volveremos  tamizar sobre los huevos montados, para integrarlos suavemente con movimientos envolventes con la lengua de gato.

Untaremos el molde con mantequilla y espolvorearemos con harina, y cuando esté bien cubierto, lo sacudiremos bien. Vertemos en él la mezcla y llevamos al horno entre 15 y 20 minutos. Hasta que al pinchar con una brocheta salga completamente limpia y seca.

Dejaremos reposar dentro del molde unos 15 minutos y luego desmoldaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla. Cuando esté completamente frío, lo envolveremos en film y lo dejaremos reposar hasta el día siguiente.


Preparamos las cerezas
Lo primero queremos será lavar y secar con cuidado las cerezas.
Luego con una cañita les quitaremos el hueso. Si no os atrevéis, también podéis partirlas por la mitad y retirar el hueso, pero enteras os quedaran mucho más bonitas.
Pondremos en un cazo las cerezas, el azúcar y el zumo de limón. A fuego suave, durante unos 20 minutos, hasta que veamos que las cerezas están tiernas. Removeremos de vez en cuando, con sumo cuidado, para que no se nos partan.
Pasaremos la mezcla a un bote de cristal limpio, que taparemos, y dejaremos reposar hasta el día siguiente.


Procederemos al montaje.

Lo primero que haremos será mantecar el helado, siguiendo las instrucciones de la heladera. Si lo vamos a mantecar a mano, lo pondremos en un recipiente metálico, y lo llevaremos al congelador. Cada 30 minutos sacaremos y con las varilla batiremos enérgicamente, para airear y evitar que se forme cristales de hielo. Tenemos que repetir la operación hasta 3 veces.
Mientras, sacaremos el bizcocho, y lo empaparemos bien con el almíbar de las cerezas. Y lo desmigaremos.
Cuando el helado esté en su punto, tomaremos el recipiente metálico cubierto con film ( de forma que sobre salga por los laterales para que podamos taparlo después) pondremos la mitad del helado, daremos unos golpes secos sobre la encimera o la mesa para que se asiente bien*, colocaremos unas cerezas sin almíbar hasta cubrir el helado y cubriremos las cerezas con migas de bizcocho. Repartiremos de manera uniforme el resto del helado, asentaremos con otro golpe seco.

Llevaremos al congelador, al menos durante 3 horas, para que se asiente y cuaje.

Cuando saquemos para servir, unos 10 minutos antes, cogeremos el rallador y el chocolate ( el  que os guste, nosotros hemos usado al 70% ) y cubriremos la superficie de la tarta ( además de complementar en sabor tapamos los pliegues que el film haya dejado en el helado, dos pájaros de un tiro)

A la hora de servir, podemos acompañar de unas cerezas de las que nos han quedado y de un trozo de bizcocho del que también nos quedara.




·         Levantaremos el recipiente nos 15 centímetros de la mesa y lo dejaremos caer sobre ella.


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12 jun. 2015

Pizza crujiente de espárragos y jamón.

Por fin es viernes!!! Y esta noche tenemos PIZZA Y PELI!! Hace ya más de 5 años que la cena  de los viernes en casa es pizza, casa semana diferente, así que os podéis hacer una idea de la cantidad de masas y de rellenos con los que hemos probado.

Hasta ahora y la masa que más nos gusta es esta que hoy os traigo con harina de maiz, Queda suave, esponjosa, crujiente, muy crujiente.

Y de los rellenos que os puedo decir? Empezamos con relleno de chorizo, que le gustaba ( y sigue siendo el favorito de mi princesa), pero poco a poco hemos ido ampliando el repertorio: calabacin con atún, calabacin con gambas, calabacin con anchoas, salami con piñones ( espectacular), de berenjenas. Casi siempre verduras con algo, porque es como más nos gustan.

Y la de hoy, espárragos verdes con jamón!!!!
A disfrutar del finde!



Ingredientes
250 gramos de harina para pan
50 gramos de harina de maíz
6 gramos de levadura fresca
10 gramos de sal
125 ml de agua templada
50 ml de aceite de oliva
Queso mozzarella rallado
Mezcla de 4 quesos para pizzas
Jamón serrano
Espárragos verdes frescos
Orégano

 Además necesitamos, una cuchara de madera, un cuenco para amasar, una bandeja para horno ( o una base para pizzas), un rodillo ( si no os dais maña estirando), harina de maíz para extender, el horno precalentado a 240 grados.


Preparación

En un cuenco pondremos las harinas, la sal, el agua, el aceite y la levadura desmigada. Removeremos bien con la cuchara de madera hasta que los ingredientes empiecen a ligar.
Los pasaremos a la mesa de trabajo, y los amasaremos durante 10 minutos, hasta que tengamos una masa elástica y suave que no se pegue a las manos.  Le daremos forma de bola.

Untaremos un cuenco con aceite de oliva y colocaremos la bola dentro. Taparemos con film transparente y la dejaremos reposar una media hora, más o menos.

Mientras, lavaremos los espárragos,  y los partiremos a mano, en trozos de la misma largura. También cortaremos las lonchas de jamón al mismo tamaño que los espárragos.

Pasado el reposo, colocaremos sobre la bandeja del horno y extenderemos sobre ella un poco de harina de maíz. Estiraremos la masa, procurando darle forma redonda ( o no) dejándola fina en el centro y más gruesa en los bordes.

Sobre la masa, extenderemos un par de cucharadas de tomate frito casero. Sobre el tomate, mozzarella, sobre la mozzarella el jamón y sobre el jamón los espárragos. Sobre los espárragos la mezcla de queso para pizza y un poco de orégano, si os apetece.

Paso seguido al horno, a 240º grados 10 minutos y luego a 200 º hasta que veamos los bordes dorados (en casa más o menos otros diez).

Después apagamos el horno, cambiamos la bandeja de sitio, la pondremos en la base del horno, para que el calor residual que queda en el horno (mientras ponemos la mesa) ponga la base crujiente).


Para asegurarme que a la hora de cortar no vamos a tener sorpresas y que la base de la masa ha quedado bien crujiente, me gusta pasar un cuchillo jamonero, entre la base de la pizza y la bandeja.

Feliz finde!!!!
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